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Cuentos para pensar Rincones

Cuento “El problema”

3 julio, 2016
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Hacia unas semanas que no subía ningún cuento al blog y ya lo echaba de menos. Los cuentos sirven para reflexionar, para pensar y meditar sobre las cuestiones propias de la vida. Sirven para ilustrar situaciones difíciles de explicar y/o entender, en ocasiones, con palabras directas. Aqui os dejo una preciosa historia zen, para reflexionar sobre como actuamos frente a un problema.

 

El Problema:
Un gran maestro y un guardián compartían la administración de un monasterio zen.

Cierto día el guardián murió, y había que sustituirlo.
El gran maestro reunió a todos sus discípulos, para escoger a quien tendría ese honor. “Voy a presentarles un problema dijo-. Aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián del templo”.
Trajo al centro de la sala un banco, puso sobre este un enorme y hermoso florero de porcelana con una hermosa rosa roja y señaló: “Este es el problema”.
Los discípulos contemplaban perplejos lo que veían: los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor… ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál era el enigma? Todos estaban paralizados.
Después de algunos minutos, un alumno se levanto, miró al maestro y a los demás discípulos, caminó hacia el vaso con determinación y lo tiró al suelo.
“Usted es el nuevo guardián -le dijo el gran maestro, y explicó-: Yo fui muy claro, les dije que estaban delante de un problema. No importa qué tan bellos y fascinantes sean, los problemas tienen que ser resueltos.
Puede tratarse de un vaso de porcelana muy raro, un bello amor que ya no tiene sentido, un camino que debemos abandonar pero que insistimos en recorrer porque nos trae comodidades. Sólo existe una forma de lidiar con los problemas: atacarlos de frente. En esos momentos no podemos tener piedad, ni dejarnos tentar por el lado fascinante que cualquier conflicto lleva consigo”.
Pensemos:

Un problema es un asunto, personal, físico, familiar, etc…que suele generar un obstáculo al curso normal de las cosas. Pero sobre ese asunto, considerado problema, se espera una solución. Para ello, debemos buscar cual puede ser esa solución a nuestro problema. Muchas veces ocurre que nos gusta analizar los problemas, contemplarlos, comentarlos, darles mil vueltas, e incluso compararlos con los de los demás y pensar o decir “lo mio si que es un problema, ésto que me has contado no es nada”, cuando para cada uno, su problema, es el problema más importante.

Los problemas en ocasiones nos dejan paralizados, nos dedicamos a contemplamos, a analizarlos, nos dejan paralizados, en términos psicológicos “parálisis por análisis”. Pero hay que enfrentarse a ellos, afrontarlos y buscar esa solución, empezar a caminar por el sendero de las soluciones, como nuestro discípulo del templo zen, con valentía y seguridad.

 

Cuentos para pensar

El anillo del rey

12 junio, 2016
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Éste es uno de esos cuentos que podemos utilizar cuando una persona piensa que está al limite, y ya no puede más…..y se dá cuenta de que, la clave de no caer en la desesperación está en combinar la aceptación, y  la serenidad o templanza.

Nada es para siempre, y hoy es el mañana que ayer me preocupaba tanto.

 

El anillo del Rey

Una vez, un rey de un país no muy lejano reunió a los sabios de su corte y les dijo:
– “He mandado hacer un precioso anillo con un diamante, con uno de los mejores orfebres de la zona. Quiero guardar, oculto dentro del anillo, algunas palabras que puedan ayudarme en los momentos difíciles. Un mensaje al que yo pueda acudir en momentos de desesperación total. Me gustaría que ese mensaje ayude en el futuro a mis herederos y a los hijos de mis herederos. Tiene que ser pequeño, de tal forma que quepa debajo del diamante de mi anillo”.

Todos aquellos que escucharon los deseos del rey, eran grandes sabios, eruditos que podían haber escrito grandes tratados… pero ¿pensar un mensaje que contuviera dos o tres palabras y que cupiera debajo de un diamante de un anillo? Muy difícil. Igualmente pensaron, y buscaron en sus libros de filosofía por muchas horas, sin encontrar nada en que ajustara a los deseos del poderoso rey.
El rey tenía muy próximo a él, un sirviente muy querido. Este hombre, que había sido también sirviente de su padre, y había cuidado de él cuando su madre había muerto, era tratado como la familia y gozaba del respeto de todos.
El rey, por esos motivos, también lo consultó. Y éste le dijo:
– “No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje”
– “¿Como lo sabes preguntó el rey”?
– “Durante mi larga vida en Palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una oportunidad me encontré con un maestro. Era un invitado de tu padre, y yo estuve a su servicio. Cuando nos dejó, yo lo acompañe hasta la puerta para despedirlo y como gesto de agradecimiento me dio este mensaje”.
En ese momento el anciano escribió en un diminuto papel el mencionado mensaje. Lo dobló y se lo entregó al rey.
– “Pero no lo leas”, dijo. “Mantenlo guardado en el anillo. Ábrelo sólo cuando no encuentres salida en una situación”.
Ese momento no tardó en llegar, el país fue invadido y su reino se vio amenazado.
Estaba huyendo a caballo para salvar su vida, mientras sus enemigos lo perseguían. Estaba solo, y los perseguidores eran numerosos. En un momento, llegó a un lugar donde el camino se acababa, y frente a él había un precipicio y un profundo valle.
Caer por el, sería fatal. No podía volver atrás, porque el enemigo le cerraba el camino. Podía escuchar el trote de los caballos, las voces, la proximidad del enemigo.
Fue entonces cuando recordó lo del anillo. Sacó el papel, lo abrió y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso para el momento…
Simplemente decía “ESTO TAMBIEN PASARÁ”.
En ese momento fue consciente que se cernía sobre él, un gran silencio.
Los enemigos que lo perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse equivocado de camino. Pero lo cierto es que lo rodeó un inmenso silencio. Ya no se sentía el trotar de los caballos.
El rey se sintió profundamente agradecido al sirviente y al maestro desconocido. Esas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a guardarlo en el anillo, reunió nuevamente su ejército y reconquistó su reinado.
El día de la victoria, en la ciudad hubo una gran celebración con música y baile…y el rey se sentía muy orgulloso de sí mismo.
En ese momento, nuevamente el anciano estaba a su lado y le dijo:
– “Apreciado rey, ha llegado el momento de que leas nuevamente el mensaje del anillo”
– “¿Qué quieres decir?”, preguntó el rey. “Ahora estoy viviendo una situación de euforia y alegría, las personas celebran mi retorno, hemos vencido al enemigo”.
– “Escucha”, dijo el anciano. “Este mensaje no es solamente para situaciones desesperadas, también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando te sientes derrotado, también lo es para cuando te sientas victorioso. No es sólo para cuando eres el último, sino también para cuando eres el primero”.
El rey abrió el anillo y leyó el mensaje… “ESTO TAMBIEN PASARÁ”
Y, nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba. Pero el orgullo, el ego había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Lo malo era tan transitorio como lo bueno.
Entonces el anciano le dijo:
– “Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento ni ninguna emoción son permanentes. Como el día y la noche; hay momentos de alegría y momentos de tristeza. Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la naturaleza misma de las cosas.”

 

A modo de reflexión:

Todo pasa, nada permanece eternamente, al igual que el dia y la noche, al igual que lo bueno, lo malo. Nada es para siempre, y hoy es el mañana que ayer me preocupaba tanto. NO TE PREOCUPES, OCUPATE, cuando lleguen esos malos momentos, o de disfrutar cuando ésten los buenos.

En determinados momentos el mejor recurso es, el silencio mental, ese que nos permitirá reaccionar con serenidad, sin desesperación (como el rey a punto de ser acorralado), esa calma mental nos dejará disfrutar igual, de los buenos momentos (sin pensar que durarán eternamente), y  afrontar con serenidad, con templanza los malos, y sobre todo aceptar que la naturaleza, que parte de la vida es así, que todo pasa, y nada permanece.

 

Para To2 Rincones

Ensalada de genios II (Johanna Budwig)

27 mayo, 2016
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Hoy en esta categoría, que me gustó llamar ensalada de genios, porque los genios son, tan diferentes y la vez tan importantes (como los ingredientes de una ensalada, diferentes, pero todos especiales y únicos), hoy conoceremos a Johanna Budwig.  Cuando leí parte de su historia, me emocionó, al igual que la de otras muchas mujeres de aquella época, que luchaban contracorriente, siendo íntegras y valientes, sin importarles las consecuencias, que siempre las había contra ellas, por cierto. Y no con ello quiero decir, que no hubiera hombres que lucharan contracorriente en aquella época, no seria justo decirlo, porque los había, y muy importantes, pero esa corriente de frente vencida por las mujeres, siempre ha sido más dura, más cruel, y más despiadada con ellas, muchas veces, por el hecho de ser mujer.

Éste es mi pequeño recuerdo, porque no podemos olvidar a éstas personas que tanto nos han ayudado a mejorar nuestras vidas, con sus investigaciones, con sus cuidados, con sus luchas…entregándonos sus vidas, para que hoy las nuestras, sean un poco mejor. A todos ellos, GRACIAS.

Cuando escuchamos hablar de desayuno o crema Budwig, que tan de moda han puesto celebritis y bloggeras, hablamos de ésta gran mujer…que ideó, y lucho, contra toda una sociedad, para demostrar que se podía ayudar a determinadas personas enfermas en mejorar su vida, e incluso, a algunas, sanarlas, cambiado su dieta alimentaria. Hoy en día en Estados Unidos y otros países, existen clínicas, que utilizan exclusivamente la dieta que la Dra. Budwig usó con sus pacientes hace muchos años. Una mujer fuerte, valiente, consecuente y convencida de que podía hacer las cosas de otra forma…aunque eso le valiese el asedio, insulto y repudio de sus compañeros médicos de la época.

Creo que, ya os he contado que, suelo desayunar, dos, tres veces a la semana la crema budwig, la mayoría de veces con requesón, pero otras lo cambio por, leche de avena. Esta crema tan sana y nutritiva, estaría compuesta por requesón bajo en grasa, copos de avena integral, dátiles, higos, (o cualquier fruto natural o deshidratado) que le aporte azúcar natural (pasas, orejones….), semillas de lino, semillas de chia, y aceite de lino.

Siete veces nominada al premio Nobel de medicina, Johanna Budwig era Química y Farmacéutica y estaba doctorada en Física. Fue la primera persona en clasificar las grasas según su composición. Trabajó como Experta Consultora del Instituto Federal Alemán de Investigación de las Grasas y fue considerada la mayor autoridad mundial sobre grasas.

Estudió las grasas hidrogenadas y otras grasas desnaturalizadas, y sus conclusiones fueron muy claras, los efectos de estas grasas sobre la salud eran nefastos. Es decir, que ya por los años 50 la Dra. Budwig nos advertía del peligro de las grasas hidrogenadas. (Han pasado 60 años y seguimos viendo estas grasas en la composición de la mayoría de los alimentos industriales).

La Dra. Budwig, utilizando sus conocimientos sobre grasas, repitió los experimentos del Dr. Warburg, pero sustituyendo la grasa saturada por grasas poliinsaturadas, hasta que en 1952, encontró el ácido linoleico y el ácido linolénico. Estos ácidos grasos esenciales  era lo que hubiera necesitado Warburg para introducir el oxígeno a la célula. (Los ácidos grasos esenciales son moléculas grasas que nuestro cuerpo no puede fabricar y necesitan ser aportadas por la alimentación. A partir de ellas el organismo es capaz de generar otras grasas necesarias para la vida).

La importancia de estos ácidos grasos reside en que constituyen complejos lipoproteicos que forman una bicapa en las membranas celulares, lo que les  confiere la capacidad de actuar como un filtro y proporcionar permeabilidad a la membrana, que permite la entrada de oxígeno y nutrientes y la salida de sustancias de desecho. Pero además, aportan una carga eléctrica negativa a la membrana, necesaria para atraer el oxígeno, indispensable para la respiración celular aeróbica.

La presencia de grasas hidrogenadas en la membrana, altera dicha permeabilidad, se hace más dura y menos fluida, así que la mayoría de los desechos quedan dentro y el oxígeno no puede entrar. Es así como la célula se autointoxica y sufre hipoxia llevando con el tiempo al desarrollo de enfermedades degenerativas y cáncer.—

Utilizando estos ácidos grasos, Budwig, fue capaz de reparar la membrana celular dañada, haciéndola más permeable y permitiendo el paso del oxigeno, y de esta manera devolver a las células cancerosas, la capacidad de realizar un correcto  metabolismo aeróbico y, en consecuencia, convertirlas en células normales.

En el aceite de lino, Budwig, encontró la equilibrada combinación de los ácidos grasos linoleico y linolénico, que le convierten en un gran captador de oxigeno, capacidad que no tienen otros aceites vegetales. En 1952 Budwig reconoció que estos ácidos grasos eran el factor decisivo en la función respiratoria, lo cual constituía la segunda parte de la Ecuación de Warlburg (del que hablamos en ensalada de genios I).

Llegados a este punto, faltaba encontrar la forma en que estos ácidos grasos llegasen hasta las células. Tanto el aceite de lino como el intestino tienen una carga eléctrica negativa, así que este aceite por si solo no puede ser absorbido por el intestino. (Esto explica porque este aceite tomado en ayunas puede producir diarrea).

Así que, Budwig buscaba una sustancia con la que el aceite de lino formase una emulsión hidrosoluble capaz de atravesar la barrera intestinal y llegar a las células. Observó que esta propiedad se conseguía gracias a proteínas ricas aminoácidos azufrados, que aportarían carga positiva a la emulsión y así podría superar el obstáculo. El alimento que reunía estas condiciones era el requesón bajo en grasa.

De esta mezcla nace la famosa Crema Budwig.

Con esta crema, como fundamento de su dieta, trató a más de dos mil personas, con un porcentaje de éxito del 90%, no solo de cáncer sino de todo tipo de enfermedades degenerativas. Quizás parte de ese éxito estaba en que esas personas eran atendidas por ella misma, vivían en su clínica y solo podían comer lo que ella les indicaba. Esta actividad le creó muchos problemas. Tuvo que estudiar medicina para poder abrir legalmente esta clínica. Tuvo que atender continuas demandas judiciales de médicos que la denunciaban por llevarse a enfermos desahuciados a su casa para recibir su tratamiento, abandonando el oficial. Los juicios los ganaba siempre porqué la evidencia hablaba por si sola, se presentaba en el juicio con el enfermo desahuciado, pero ya curado.

Es importante hacer constar que el tratamiento completo de la Dra. Budwig, no se reducía solo a la crema, incluía también otros aspectos, imprescindibles para completar el tratamiento:

  • El principal, es el cambio en los hábitos de vida y especialmente de la dieta. Recomendaba su crema como aporte de ácidos grasos y también era necesario el consumo de frutas y vegetales crudos, de origen orgánico preferentemente, y evitar al máximo tomar alimentos procesados y con aditivos (azúcar, grasas animales, mantequilla, margarina, alcohol, café, tabaco, marisco, latas de conserva, pescado de piscifactoría, embutidos, fritos…) El requesón, es el único derivado lácteo que está permitido en la dieta.
  • Asimismo es imprescindible tomar el sol diariamente  unos 10 min. Budwig pensaba que la energía solar era necesaria  para iniciar el Ciclo de Krebs (sucesión de reacciones químicas que forman parte de la respiración celular aeróbica) decía “si uno tiene suficiente cantidad de ácidos grasos en  el cuerpo se comportará como una antena receptora (de electrones), en cambio si tiene exceso de grasas saturadas no podrá recargarse adecuadamente”. (Muy interesantes son sus reflexiones sobre la absorción de fotones de la energía solar en las plantas y su  permanencia en los alimentos cargándolos electrónicamente).
  • Realizar ejercicio físico adecuado a cada caso, tener un descanso reparador y una actitud mental positiva.

La Dra. Budwig no recibió ningún apoyo y sus descubrimientos fueron despreciados, atacados y silenciados por otro tipo de intereses. Murió en 2003 a los 95 años.

Hoy en día sabemos, gracias a la perseverancia, y convencimiento de la Dra. Johanna Budwig que cuanto más nos acercamos a la forma en que la naturaleza nos provee los alimentos y al mismo tiempo tratamos de evitar los alimentos refinados, procesados, habrá menos toxinas sobrecargando nuestro cuerpo y nuestros órganos tendran más nutrientes, equipándolos para funcionar correctamente y mantener un pH equilibrado, tan necesario para evitar los desequilibrios, y la aparición, por ello, de enfermedades.

Cuentos para pensar Rincones

El coleccionista de insultos

23 mayo, 2016
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Hoy no pensaba compartir un cuento con vosotros, pero dadas las circunstancias, permitirme que les regale éste cuento a ellos, también a todos los que viven con insultos su vida, y creen que insultando, provocando, agrediendo….llegaran a alguna parte, “la ignorancia es muy atrevida”, ya lo dice el dicho. A esas personas (que manifiestan su odio por las calles, calles vacías, por cierto), que manifiestan su ignorancia, y su pequeñez “humana”……, y que como vivimos en un país libre…..los dejamos salir en manada a que griten…..pero no, no les permitimos entrar en nuestras vidas, a provocar, a truncar sueños, ni a generar odio, rabia, violencia……ohhhhh no señores!!, no se crean tan regalo1importantes, son solo 800 pobres provocadores sin importancia……Y como somos generosos, porque creemos en el amor, en los sueños, en la vida, en la paz, en la humanidad,…….no aceptamos vuestro regalo, gracias, el regalo que queríais darnos, odio, rabia, violencia, agresividad, …..tomadlo….no lo queremos…..(por cierto, os lo hemos envuelto un poco, que estaba muy gris….así nos parece más “cuqui”!!!!!), ahh!! Aqui os dejamos el nuestro, este cuento, es también para vosotros.

El Coleccionista de Insultos:

Cerca de Tokio vivía un gran samurai, ya anciano, que se dedicaba a enseñar el budismo zen a los jóvenes.
A pesar de su edad, corría la leyenda de que era capaz de vencer a cualquier adversario.
Cierto día un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos pasó por la casa del viejo. Era famoso por utilizar la técnica de la provocación: esperaba que el adversario hiciera su primer movimiento, y, gracias a su inteligencia privilegiada para captar los errores, contraatacaba con velocidad fulminante.
El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una batalla.
Conociendo la reputación del viejo samurai, estaba allí para derrotarlo y aumentar aún más su fama.

Los estudiantes de zen que se encontraban presentes se manifestaron contra la idea, pero el anciano aceptó el desafío.
Entonces fueron todos a la plaza de la ciudad, donde el joven empezó a provocar al viejo:
Arrojó algunas piedras en su dirección, lo escupió en la cara y le gritó todos los insultos conocidos, ofendiendo incluso a sus ancestros.
Durante varias horas hizo todo lo posible para sacarlo de sus casillas, pero el viejo permaneció impasible. Al final de la tarde, ya exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró de la plaza.

Decepcionados por el hecho de que su maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron:

-¿Cómo ha podido soportar tanta indignidad? ¿Por qué no usó su espada, aun sabiendo que podría perder la lucha, en vez de mostrarse como un cobarde ante todos nosotros?

El viejo samurai repuso:

-Si alguien se acerca a ti con un regalo y no lo aceptas, ¿a quién le pertenece el regalo?
-Por supuesto, a quien intentó entregarlo -respondió uno de los discípulos.

-Pues lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos, el odio, añadió el maestro-. Cuando no son aceptados, continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.

Consideremos;
¿Qué pasaría si no cediéramos a provocaciones, insultos, humillaciones, ….que pasaría? No podemos cambiar la actitud de los demás, pero podemos elegir ignorarlas, indiferencia pura y dura, no entrar al juego (que sin nosotros ellos no saben jugar a nada, se necesitan dos para jugar a ésto, y si uno es indiferente al juego….están solos), así que, no aceptar esos regalos, como quien ignora lo que no tiene valor, lo que no aporta nada y no caer en la provocación. ¿se os ocurre algún ejemplo en donde podáis aplicar las enseñanzas del maestro samurai? Seguro que alguno hay, verdad?……y ¿que hacéis con el regalo, no lo aceptáis, lo devolvéis, lo cogéis?….

Cuentos para pensar Rincones

Querer o amar. El principito

22 mayo, 2016
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……………….– El principito –

-“Te amo” – dijo el principito…
-“Yo también te quiero” – dijo la rosa.
-“No es lo mismo” – respondió él…
“Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía…Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.
Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados.
Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento.
Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro.
Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de vos, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría.
Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.
Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí.
Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.”
-“Ya entendí” – dijo la rosa.
-” No lo entiendas, vívelo” -dijo el principito.

~ Antoine de Saint-Exupéry —

Es difícil encontrar palabras para expresar de forma más clara y directa la diferencia entre querer y amar, términos parecidos, pero no iguales. A través del principito (libro que todos deberíamos haber leído y releído en nuestra vida, o más bien poseer como un tesoro de enseñanzas, en nuestra colección de tesoros de vida), Antoine de Saint-Exupéry nos muestra la diferencia que marcan las palabras cotidianas que usamos, a veces sin darle importancia al término (te quiero, te amo) pero siendo importante que conozcamos las diferencias que existen entre ellas, porque las hay. Si nos paramos a reflexionar, y leemos nuevamente el fragmento, nos damos cuenta de las grandes diferencias pues, en ocasiones es difícil amar, pero no querer, y cuando amas de verdad, tú vida cambia, esa incondicionalidad tan pura, se queda contigo para siempre………

Cuentos para pensar Rincones

El buscador

15 mayo, 2016
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Conocí a Jorge Bucay (medico psiquiatra, psicotrapeuta gestaltico, escritor…) y Julia Atanasópulo (psicoterapeuta gestaltica) en un taller terapéutico de fin de semana, al que asistí con unas amigas, en un pueblecito de Granada (hace unos cuantos años, 13-14???…..),  luego realice otro taller con él (siempre quedan cosas pendientes por trabajarse de uno mismo), en un pueblecito de Valencia. Tanto Jorge, como Julia, son dos personas  muy experimentadas en el trabajo terapéutico,tanto a nivel grupal, como individual, además de, en el trabajo de crecimiento personal, el trabajo terapéutico de parejas, etc. Estar con ellos un fin de semana, unas horas, unos días….es todo un aprendizaje personal.

El crecimiento personal es un proyecto de vida, un proyecto a largo plazo, pero que uno o una, va aprendiendo con pequeñas pinceladas de realidad y de cuestionamiento, día a día.

Jorge Bucay trabaja la terapia gestaltica, y para ello, utiliza muchas técnicas muy interesantes, la utilización de metáforas y cuentos son una especialidad suya, siempre regala un cuento al final de las sesiones. Jorge Bucay, ha escrito muchos libros, entre ellos, cuentos para pensar. Los cuentos me parecen un regalo terapéutico maravilloso …y gracias, en parte a él, actualmente los suelo utilizar mucho a nivel profesional

Hoy os dejo este cuento, no es de Jorge Bucay, pero lo compartió él, y me parece que nos deja, como siempre, una buena lección de vida.

 

EL BUSCADOR
Hace dos años (cuenta Jorge Bucay), cuando terminaba una charla para un grupo de
parejas conté, como suelo hacer, un cuento a manera de regalo
de despedida. Para mi sorpresa, esta vez, alguien del grupo pidió
la palabra y se ofreció a regalarme una historia. Ese cuento que
quiero tanto, lo escribo ahora en memoria de mi amigo Jay
Rabon.
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador…
Un buscador es alguien que busca, no necesariamente es alguien que
encuentra.
Tampoco esa alguien que, necesariamente, sabe lo qué es lo que está
buscando, es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. El había
aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar
desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó, a lo lejos,
Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero
le llamó mucho la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había
un montón de árboles, pájaros y flores encantadores; la rodeaba por completo
una especie de valla pequeña de madera lustrada.
…Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.
De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de
descansar por un momento en ese lugar.
El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las
piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.
Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso
multicolor.
Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió, sobre una de las
piedras, aquella inscripción…:
Abedul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente
una piedra, era una lápida.
Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese
lugar.
Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado
también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía:
Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses, y 3 semanas
El buscador se sintió terriblemente conmocionado.

Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba.
Una por una, empezó a leer las lápidas.
Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del
muerto.
Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo
había vivido apenas sobrepasaba 11 años…
Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar.
El cuidador del cementerio, pasaba por ahí y se acercó.
Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún
familiar.
– No, ningún familiar – dijo el buscador – ¿qué pasa con este pueblo?, ¿qué
cosa tan terrible hay en esta ciudad?. ¿Por qué tantos niños muertos
enterrados en este lugar?, ¿cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta
gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?!!!
El anciano sonrió y dijo:
– Puede Ud. serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos
una vieja costumbre. Le contaré…
Cuando un joven cumple quince años sus padres le regalan una libreta, como
ésta que tengo aquí, colgando del cuello.
Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta
intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:
a la izquierda, qué fue lo disfrutado…
a la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.
Conoció a su novia, y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión
enorme y el placer de conocerla?, ¿una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas y
media?…
Y después… la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso,
¿cuánto duró?, ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana?…
¿Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo…?
¿y el casamiento de los amigos…?
¿y el viaje más deseado…?
¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?
¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?…
¿horas?, ¿días?…
Así… vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos… cada
momento.

Cuando alguien se muere,
es nuestra costumbre,
abrir su libreta
y sumar el tiempo de lo disfrutado,
para escribirlo sobre su tumba,
porque Ese es, para nosotros,
el único y verdadero tiempo VIVIDO.

 

Profundo cuento, a que si?……La verdad es que si lo pensamos, seria interesante tener una libreta de momentos felices vividos, porque los hay, y si no los hay muchos…habrá que buscarlos. Pero muchas veces, nos pesan mucho más todos los recuerdos de malas experiencias vividas, este cuento nos muestra que al final, sólo lo que hemos vivido, siendo realmente felices, esos pequeños-grandes momentos, deben ser los que marquen nuestra vida, los que guíen nuestro camino. Un camino en el que encontraremos piedras, pero también preciosas flores.

Igual es cuestión de empezar hoy, de empezar a anotar esos momentos que nos han hecho despertar una sonrisa, un momento de felicidad…y pararnos para darnos cuenta de que ese, es el único y verdadero tiempo vivido.

Para To2 Rincones

Ensalada de genios I ( Otto H. Warburg)

13 mayo, 2016
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En 1931 el científico Otto H. Warburg recibió el premio Nobel de Fisiología y Medicina por sus investigaciones sobre el Citocromo oxidasa en la Respiración Celular. Es decir, demostró que las células utilizan oxígeno para la creación de energía y esta enzima, el citocromo, es vital para la introducción del mismo al interior de la célula durante la respiración celular aeróbica (proceso en que la célula produce energía en forma de ATP, utilizando oxigeno en la combustión de la glucosa).

Warburg estaba doctorado en Química y aunque posteriormente estudió Medicina dedicó su vida a la investigación. Hizo más de una decena de importantes descubrimientos bioquímicos que significaron un gran avance en la interpretación de mecanismos orgánicos fisiológicos.

Pero Warburg, mientras investigaba la respiración celular, encontró un proceso anómalo que se desarrollaba en los tumores, es decir, descubrió la diferencia que existía entre el metabolismo realizado por las células normales y el realizado por las cancerosas. Estas son algunas de sus observaciones:

  • Estas células podían reproducirse sin oxígeno y su forma de obtener la energía era utilizando la glucosa por medio de la glucólisis anaeróbica o fermentación. Por eso, coloquialmente, se dice que las células cancerígenas se alimentan de glucosa. Porque necesitan la glucosa, entre otras cosas, para alimentarse, para obtener la energía de reproducirse.
  • La cantidad de energía obtenida por esta vía es muy inferior a la obtenida por respiración aeróbica, lo que va produciendo un lento debilitamiento del organismo,  que no recibe la cantidad de energía necesaria para su correcto funcionamiento.
  • Como consecuencia de la fermentación se producen unas sustancias de desecho: monóxido de carbono y ácido láctico, fundamentalmente. Estas sustancias crean un entorno ácido alrededor de las células cancerosas, que favorece su desarrollo. Por eso, se intenta contrarrestar tanto, con un entono alcalino, de alimentación alcalina (frutas, verduras, semillas, algas…).
  • La capacidad propia que tiene el organismo para que las células anómalas realicen apoptosis (forma de muerte celular; proceso fisiológico en que las células que ya no son útiles o son defectuosas se autodestruyen) se inhibe mientras haya glucólisis anaeróbica.

En su obra “El Metabolismo de los Tumores” Warburg demostró que todas las formas de cáncer se caracterizan por dos condiciones básicas: la hipoxia (falta de oxígeno) y la acidosis (excesiva presencia de ácidos en sangre o tejidos, medida como pH inferior a 7).

Según Walburg este metabolismo alterado, por la incapacidad e introducir oxígeno en la célula, es el origen del cáncer y no una consecuencia, como por aquel entonces pensaba el mundo científico. Dicho con sus propias palabras:

Una célula sana privada de oxígeno durante un periodo largo de tiempo se ve obligada a cambiar su patrón metabólico para sobrevivir, de manera que utilizará glucosa y realizará una fermentación anaeróbica”.

A partir de esta idea Warburg se dedicó a investigar la forma de introducir el oxígeno en las células para interrumpir la glucólisis anaeróbica y confirmar que se detendría el tumor. Tenía la certeza de que los ácidos grasos eran imprescindibles para el funcionamiento de las enzimas encargadas de su transporte a través de la membrana celular. Hizo intentos utilizando grasas, como el ácido butírico, pero todos fueron fallidos.

Hoy sabemos que su error fue utilizar una grasa saturada. Pero gracias a sus descubrimientos, la Dra. Johanna Budwig y otros, continuaron sus investigaciones hasta que encontraron lo que Warburg buscaba.

Murió en 1970 a los 87 años de edad.

Cortos Rincones

LA LUNA

8 mayo, 2016
luna

Los personas que trabajamos en prevención (ya sean de conductas adictivas, de comportamientos de riesgo, de trastornos alimenticios, de enfermedades de transmisión sexual o embarazos no deseados….) sabemos, que educar en valores desde muy pequeños es el tesoro y el refuerzo positivo más grande, que le podemos dar a los chicos y chicas para que tomen, el día de mañana, que lo tendran de tomar (como todos lo hemos hecho) una decisión saludable y responsable para sus vidas.

Una de las actividades que trabajamos con los chicos y chicas, tanto en los colegios, como en el instituto es la actividad de “cine y valores”, pues el cine, además de ser un magnifico arte de entretenimiento, y dinamización, transmite, valores de una forma gráfica, visual, que posteriormente, al trabajar la actividad, es muy fácilmente alcanzable y comprensible para ellos.

Pero es la familia el espacio más importante donde se desarrolla el niño, de hecho es el primer ámbito social donde puede expresarse y actuar como individuo, es la familia; luego según pase el tiempo irá añadiendo otros ámbitos: la escuela, el barrio, amigos… llegando a convertirse en una persona adulta y teniendo infinidad de círculos sociales donde ser él mismo. Cuanto más positivo y constructivo haya sido su desarrollo en el ámbito familiar (desarrollo en valores), mejores habilidades sociales y seguridad en sí mismo para relacionarse con otros, estar a gusto consigo mismo y tener su propia personalidad, tendrá nuestro hijo.

Así que, os dejo, en esta nueva categoria o sección, cortos para trabajar los valores. Una serie de cortos que iré subiendo, para que los podáis visualizar con vuestros hijos, y disfrutar con ellos, pues son preciosos. Nosotros en casa, los vemos, o en la tablet un rato antes de ir a la cama, o en la tele, todos tranquilos en el sofá, y luego, hablamos un poco sobre ellos, sobre los personajes, sobre que les pasa, como se sienten….Cuando son muy pequeños, sólo ver los cortos es un placer, pues sus imágenes, sus colores, sus personajes son un regalo, y poco a poco, a medida que se van haciendo un poco mas grandes y podemos razonar más con ellos, vamos guiando el post-visionado del corto.

La Luna es un corto de Pixar, mágico. La Luna es un corto animado por ordenador de la empresa Pixar. Fue uno de los 5 cortos nominados a un Óscar( en 2011) en la categoría de «mejor cortometraje animado» en los 84º premios de la Academia.

Sin utilizar ni una sola palabra, los tres simpáticos personajes son capaces de trasmitir la fuerza que pueden llegar a tener las generaciones pasadas sobre las venideras, el pasado, el presente y el futuro.

Cuenta la historia de tres generaciones (en la que cada una de las generaciones hace las cosas, como mejor sabe y puede) y nos habla, entre otros valores, de la importancia de ser quien somos, de buscar nuestra propia identidad, de dar paso, de dar el relevo a las nuevas generaciones, sin cohibir la creatividad de los más pequeños, y sin imponer los criterios de antiguas generaciones (como hacen el abuelo y el padre del protagonista, de una forma sabia) para que ellos, también hagan las cosas a su forma, ni mejor, ni peor que nosotros….. sólo diferente, pues esa es parte de la identidad, “dar las alas, pero que vuelen su vuelo, evidentemente con parte de las huellas que les hemos dejado en su camino, pero el vuelo, es suyo, es el de su nueva vida.” Éste es uno de los aprendizajes más importantes en la vida de cada persona, en la vida de cada uno de nuestros hijos.

Por ello os dejo este regalo para ver en familia “La Luna”, porque trasmite con ternura y magia la importancia del conocimiento que llevamos detrás para seguir avanzando y crear nuestro futuro con nuestros propios pasos.

Os dejo con estos siete minutos mágicos de amor. Espero que os guste.

 

Cuentos para pensar Rincones

Grietas de vida

5 mayo, 2016
cuento-grietas

Hace tiempo leí este cuento, un cuento que me parece muy ilustrativo y con el que trabajo mucho. Cambiar el enfoque de nuestra mirada, para valorar que hasta lo que pensamos que es negativo o feo en nosotros, puede ser hermoso, y un tesoro….si lo miras con otros ojos, con los ojos de la oportunidad de aprender, de aprender de la vida.

Cuento tradicional de la india
Un hombre cargador de agua (aguador) de India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba todo el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón; en cambio cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.
Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección, y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de dos años, la vasija quebrada le hablo al aguador:
-“Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas solo puedes entregar la mitad de mi carga y solo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.”

El aguador le dijo compasivamente:
-“Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino”. Así lo hizo la vasija. Y en efecto, vio muchísimas flores a lo largo del trayecto. Sin embargo se sintió apenada porque solo quedaba dentro suyo, la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces:
-“¿Te diste cuenta de que las flores solo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y durante dos años, yo he podido recoger estas flores. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza.”

 

Según este cuento;

“Todos tenemocuento-tinajas grietas”. “todos somos vasijas agrietadas”. Que afirmación más cierta, y en ocasiones, más dura. Pero es que, todos somos “vasijas” con grietas, o “heridas”, venidas por diferentes circunstancias;  por entregarnos al amor y no ser correspondidos, por la pérdida de seres queridos, por sentir ese dolor tan “que te rompe”, por la inexperiencia, por nuestro carácter, …..esas grietas nos hacen únicos, son una marca más de haber pasado por la vida. Todas esas grietas, encajan como un puzle, formando una parte importante de nuestro ser, que en ocasiones nos define emocionalmente (sensibilidad, vulnerabilidad, entrega, pasión, dolor, rabia, …), y cuando alguien nos quiere conocer de verdad, debe mirar ahí.

Sin embargo, en ocasiones, miramos esas grietas como algo que nos afea, que nos avergüenza (lo escondemos para que nadie lo vea), pero, como hace el aguador con su vasija rota, no hemos de mirar esas grietas como algo negativo que nos hace peores que el resto, o que nos puede hacer sentir vergüenza, pues, si somos capaces de ver esas grietas como una virtud, a la que se le puede sacar la parte positiva, habremos hecho crecer muchas flores en nuestro lado del camino. Ese camino que nos recuerda a todos, nuestra vulnerabilidad,  nuestra parte de humanidad…. Los fallos, los errores, y sobre todo las heridas (las marcas de dentro) que éstas dejan,  nos pueden hacer más fuertes, y sensibles. Como un regalo de vida dado, para aprender de ellas, para sacar una lección de vida, y crecer de una forma más plena.

 Mario Benedetti dijo en una ocasión que “la perfección es una pulida colección de errores”. Cada vez que caemos y volvemos a levantarnos, nos rehacemos, nos convertimos en una persona nueva, con más experiencia. Y esas grietas, son parte de esa experiencia nueva de vida.

Capturando Cuentos para pensar Para To2 Rincones

Ante la adversidad, ¿ZANAHORIA, HUEVO O CAFÉ?

27 abril, 2016
huevo

Es difícil en esta vida, no haber pasado por ser “zanahoria”,  “huevo”, o …….”café”, pero el problema no radica en como afrontamos, “simbólicamente”, en un momento determinado la adversidad, sino en, que hemos aprendido de ello, y como podemos cambiarlo, transformarlo……para dejar salir lo mejor de nosotros.

En mi trabajo, y también en mi vida personal , utilizo mucho el recurso de las metáforas y los cuentos para explicar, de un modo indirecto, algo que no se puede explicar de un modo explicito (por la capacidad de comprensión, según su edad, de los menores -por ejemplo, la muerte, el duelo, la resiliencia….), o por las resistencias a las intervenciones directas de algunos jóvenes, o familias (porque a veces no nos abrimos ante los problemas, todo lo contrario, nos cerramos y mucho), o por la facilidad de ver en el otro (el personaje del cuento o metáfora) algo que me puede estar pasando a mi, o a alguien cercano a mi, y eso me permite reflexionar, sin presiones, sintiéndome libre, etc.

Subiré al blog, de vez en cuando, cuentos para pensar y reflexionar, pues a mi, personalmente, me sirven mucho en el día a día, y espero, y deseo, que a vosotros también os puedan servir.

La historia de la zanahoria, el huevo y el café
“Érase una vez la hija de un viejo hortelano que se quejaba constantemente sobre su vida y sobre lo difícil que le resultaba ir avanzando. Estaba cansada de luchar y no tenía ganas de nada; cuando un problema se solucionaba otro nuevo aparecía y eso le hacía resignarse y sentirse vencida.
El hortelano le pidió a su hija que se acercara a la cocina de su cabaña y que tomara asiento. Después, llenó tres recipientes con agua y los colocó sobre fuego. Cuando el agua comenzó a hervir colocó en un recipiente una zanahoria, en otro un huevo y en el último vertió unos granos de café. Los dejó hervir sin decir palabra mientras su hija esperaba impacientemente sin comprender qué era lo que su padre hacía. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café.
Miró a su hija y le dijo: “¿Qué ves?”. “Zanahorias, huevos y café”, fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Le quitó la cáscara y observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su dulce aroma. Humildemente la hija preguntó:

“¿Qué significa esto, papá?”

Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo. Pero habían reaccionado en forma muy diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. El café sin embargo era único; después de estar en agua hirviendo, había cambiado el agua.
“¿Cual eres tú?”, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿Cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, o un despido, te has vuelto dura y rígida? Por fuera eres igual pero, ¿cómo te has transformado por dentro?
¿O eres como el café? El café cambia el agua, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tú reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren”.

Y tú, ¿Cuál de los tres eres?”

En la vida nos enfrentamos a circunstancias que no podemos cambiar. Lo único que podemos hacer es decidir cómo afrontarlas. Tal vez hoy sea uno de esos días en que el agua está hirviendo y comenzamos a sentir mucho calor… Tú puedes elegir si quieres ser zanahoria, huevo o café. Si quieres dejarte arrastrar por las dificultades que encuentras en tu camino y perder tu fuerza debilitándote y dándote por vencido (zanahoria). Si quieres aprender de esas dificultades y retos y crearte una coraza a tu alrededor como mecanismo de defensa, mostrándote aparentemente más resistente pero habiendo perdido tu esencia (como el huevo). Si quieres aprovechar esas situaciones para transformarte y transformar lo que hay a tu alrededor dejando salir tu verdadero YO, lo que te hace único, lo que puede enriquecer a los demás, lo mejor de ti, ese café que hay en ti……  ¿Tú qué eliges?

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