Capturando Rincones

Completamente YOGA

18 abril, 2016
yoga

Cuando estudiaba en la Universidad, a través de una asociación (en aquella época, hace casi 20 años, no se practicaba en gimnasios, ni en academias, o al menos yo no los conocí allí), conocí el yoga, y digo conocí, porque la época de la universidad fue para mí una época de conocer, de descubrir, formas de vida diferente a las que yo había vivido hasta ese momento. Y en ese descubrir, descubrí que existía un arte, una filosofía de vida para algunas personas, que se llamaba yoga. Lo practicaba de vez en cuando en la asociación, cuando podía, pero reconozco que ya, por aquella época, me parecía especial, completo porque no solo trabajaba lo físico, con las asanas (ejercicios o posturas), sino que también se centraba mucho en la respiración, en la relajación, en la actitud positiva y en la meditación (algo sorprendente para mí, en ese momento).

Durante un tiempo lo practique, luego, por motivos profesionales, y sobre todo porque no era el momento, dejé de ir. Y después de unos cuantos años, me volví a reencontrar con el yoga, pero ahora siendo más consciente de los que es, de lo que significa en mi vida, y en mi bienestar físico y mental. Y desde que nos hicimos pareja estable (el yoga y yo), nos dedicamos 2-3 dias a la semana. A veces, si mis circunstancias personales y familiares me lo permiten, puedo disfrutar yendo a aprender más y más de Salud ( la profe de yoga), y cuando no puedo, pues en casa, con una colchoneta y un cojín un poco durito (ahora me he comprado un zafú, que es un cojín, circular o en forma de media luna, para sentarte a meditar y estar más cómodo en la postura, aún no lo tengo, esta por llegar). Practico yoga un rato por las noches dos-tres días a la semana (entre media hora y tres cuartos).

yoga2Físicamente yo, me he considerado una persona poco flexible, mis isquiotibiales (músculos posteriores de la pierna, o músculos femorales) cuando he salido a correr, o hecho un gran esfuerzo con ellos (senderismo de montaña), tiran mucho de mis caderas, espalda, causandome siempre molestias….el yoga me ayuda con mis dolores de espalda, a estirar mis isquiotibiales cortos, y a movilizar otros miles de músculos que me hacen sentir físicamente fenomenal. Sin mencionar la parte de bienestar mental, de estar centrada en la asana, en respirar y estar relajada……y muy positiva sobre el ejercicio, y meditando unos 10-15 minutos para terminar, para mí, completísimo.

Para practicarlo, lo mejor es aprender de un buen guía o profesor, yo lo hago con Salud (mi profe), porque te corrige las posturas o asanas insitu, te proporciona un sinfín de asanas para estirar todos los músculos de tu cuerpo, haciéndote consciente de la importancia de la respiración, y de estar relajada en la postura….algo al principio, y en algunas asanas, difícil, pero no imposible con práctica …..El yoga logra la integración del movimiento con la respiración hasta que éstas dejan de ser dos entidades separadas y se transforman en una sola. Su práctica se convierte en un agente de transformación muy potente que provoca cambios profundos en nuestra salud. De hecho, su uso es visto como una medicina preventiva o rehabilitadora porque estimula los procesos metabólicos y anabólicos y mejora la circulación de energía, oxigenando el cuerpo.

También, para las personas que no podéis ir a academias, a centros de yoga o gimnasios, por lo motivos que sean,  también hay tutoriales en you tube, libros, videos, etc…que os pueden ayudar. Y también los podéis practicar en familia, con vuestros maridos, parejas, hermanos, hijos (en unos días subiré una entrada de la practica de yoga con niños, para mi, fue una experiencia increíble, y para las peques también, nos reímos mucho, lo disfrutamos mucho, y aprendimos muchísimo).

Cuando hablamos del yoga, no solo podemos hacer referencia a los beneficios fisiológicos (por ejemplo, aumento de flexibilidad, la disminución de la rigidez muscular, mejorar nuestra capacidad pulmonar con los ejercicios de respiración profunda,  etc.), sino que tenemos que mencionar las consecuencias positivas que produce en la mente, el bienestar emocional (agilizar nuestra mente y combate el estrés, gracias al estado de relajación y tranquilidad que desarrollamos, se experimenta una sensación de bienestar y de placer, debido a la liberación de endorfinas, ayuda a conciliar mejor el sueño, llegando a dormir más profundamente cada noche, etc.)

  • Pero ¿qué es el yoga?

Yoga es un término sánscrito que puede traducirse como “esfuerzo” o “unión”. El concepto tiene dos grandes aplicaciones: por un lado, se trata del conjunto de disciplinas físicas y mentales que se originaron en la India y que buscan alcanzar la perfección espiritual y la unión con lo absoluto; por otra parte, el yoga está formado por las prácticas modernas que derivan de la mencionada tradición hindú y que promueven el dominio del cuerpo y una mayor capacidad de concentración.

El yoga no es sólo una disciplina física limitada a realizar ciertas posturas o ejercicios respiratorios, es una filosofía de vida. Tras la palabra yoga se encuentra una milenaria filosofía que hasta nuestros días demuestra su vigencia. En la Bhagavad-gita, a veces llamada la “Biblia” del hinduísmo, se encuentran capítulos enteros y múltiples referencias al yoga, pero sería con posterioridad, con el texto clásico los Yoga sutras de Patanjali, cuando quedaría sintetizada la filosofía del yoga.

Occidente tuvo que esperar hasta los años 60 para descubrir el yoga. Maharishi Mahest popularizó esta práctica centrándose en la meditación, mientras Swami Sivananda fue ganándose la fama de gurú con su sistema yóguico basado en cinco principios: la Savasana (relajación), la Pranayama (respiración) las asanas (ejercicios), la Dhyana (pensamientos positivos) y la meditación.

Desde entonces, el yoga ha viajado en el espacio y en el tiempo hasta convertirse en un fenómeno mundial. Las técnicas han evolucionado, pero los movimientos y los ideales originales se han mantenido. Una alternativa en Occidente contra el estrés y la ansiedad que causa el ritmo de la vida moderna.

  • ¿que tipos de yoga existen?

Lo que conocemos como los tipos de yoga, son en realidad las nueve ramas del árbol del yoga (Bhakti yoga, hatha yoga, japa yoga, jnana yoga, karma yoga, tantra yoga, yoga kundalini, raja yoga, kriya yoga, etc) . Todos estos tipos de yoga tienen un mismo objetivo común: la unión del cuerpo y la mente. Aunque es cierto que dependiendo del tipo de yoga que practiques puedes fortalecer unas zonas u otras de tu cuerpo, o ganas más flexibilidad o musculatura. Sea cuál sea el tipo de yoga que decidas hacer, trabajarás la meditación y la unión entre la conciencia individual y la conciencia universal.
El yoga que mejor te vaya dependerá de tu personalidad y tus objetivos personales.

  • ¿A qué se le llaman asanas?

Las posturas de yoga, llamadas asanas, son ejercicios de yoga que unen el cuerpo con la mente. Patanjali, considerado el maestro de yoga, afirma que las posturas de yoga deben ser mantenidas hasta que se consiga la conexión con la esencia divina de la vida humana. Las asanas más conocidas son las que han popularizado la práctica del Hatha Yoga.

Para practicar las posturas de yoga es importante tener en cuenta tres factores:

• La inmovilidad
• La relajación
• La duración

Las asanas no consisten en imitar una postura de yoga determinada, sino en conseguir el equilibrio y la concentración en ese punto, con una respiración adecuada.

Ahora sólo os queda animaros a probar, ¡¡hacerlo!!, vuestro cuerpo y mente os lo agradecerá.

No Comments

Leave a Reply

Powered by themekiller.com anime4online.com animextoon.com apk4phone.com tengag.com moviekillers.com