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Para To2 Rincones

Ensalada de genios II (Johanna Budwig)

27 mayo, 2016
johana

Hoy en esta categoría, que me gustó llamar ensalada de genios, porque los genios son, tan diferentes y la vez tan importantes (como los ingredientes de una ensalada, diferentes, pero todos especiales y únicos), hoy conoceremos a Johanna Budwig.  Cuando leí parte de su historia, me emocionó, al igual que la de otras muchas mujeres de aquella época, que luchaban contracorriente, siendo íntegras y valientes, sin importarles las consecuencias, que siempre las había contra ellas, por cierto. Y no con ello quiero decir, que no hubiera hombres que lucharan contracorriente en aquella época, no seria justo decirlo, porque los había, y muy importantes, pero esa corriente de frente vencida por las mujeres, siempre ha sido más dura, más cruel, y más despiadada con ellas, muchas veces, por el hecho de ser mujer.

Éste es mi pequeño recuerdo, porque no podemos olvidar a éstas personas que tanto nos han ayudado a mejorar nuestras vidas, con sus investigaciones, con sus cuidados, con sus luchas…entregándonos sus vidas, para que hoy las nuestras, sean un poco mejor. A todos ellos, GRACIAS.

Cuando escuchamos hablar de desayuno o crema Budwig, que tan de moda han puesto celebritis y bloggeras, hablamos de ésta gran mujer…que ideó, y lucho, contra toda una sociedad, para demostrar que se podía ayudar a determinadas personas enfermas en mejorar su vida, e incluso, a algunas, sanarlas, cambiado su dieta alimentaria. Hoy en día en Estados Unidos y otros países, existen clínicas, que utilizan exclusivamente la dieta que la Dra. Budwig usó con sus pacientes hace muchos años. Una mujer fuerte, valiente, consecuente y convencida de que podía hacer las cosas de otra forma…aunque eso le valiese el asedio, insulto y repudio de sus compañeros médicos de la época.

Creo que, ya os he contado que, suelo desayunar, dos, tres veces a la semana la crema budwig, la mayoría de veces con requesón, pero otras lo cambio por, leche de avena. Esta crema tan sana y nutritiva, estaría compuesta por requesón bajo en grasa, copos de avena integral, dátiles, higos, (o cualquier fruto natural o deshidratado) que le aporte azúcar natural (pasas, orejones….), semillas de lino, semillas de chia, y aceite de lino.

Siete veces nominada al premio Nobel de medicina, Johanna Budwig era Química y Farmacéutica y estaba doctorada en Física. Fue la primera persona en clasificar las grasas según su composición. Trabajó como Experta Consultora del Instituto Federal Alemán de Investigación de las Grasas y fue considerada la mayor autoridad mundial sobre grasas.

Estudió las grasas hidrogenadas y otras grasas desnaturalizadas, y sus conclusiones fueron muy claras, los efectos de estas grasas sobre la salud eran nefastos. Es decir, que ya por los años 50 la Dra. Budwig nos advertía del peligro de las grasas hidrogenadas. (Han pasado 60 años y seguimos viendo estas grasas en la composición de la mayoría de los alimentos industriales).

La Dra. Budwig, utilizando sus conocimientos sobre grasas, repitió los experimentos del Dr. Warburg, pero sustituyendo la grasa saturada por grasas poliinsaturadas, hasta que en 1952, encontró el ácido linoleico y el ácido linolénico. Estos ácidos grasos esenciales  era lo que hubiera necesitado Warburg para introducir el oxígeno a la célula. (Los ácidos grasos esenciales son moléculas grasas que nuestro cuerpo no puede fabricar y necesitan ser aportadas por la alimentación. A partir de ellas el organismo es capaz de generar otras grasas necesarias para la vida).

La importancia de estos ácidos grasos reside en que constituyen complejos lipoproteicos que forman una bicapa en las membranas celulares, lo que les  confiere la capacidad de actuar como un filtro y proporcionar permeabilidad a la membrana, que permite la entrada de oxígeno y nutrientes y la salida de sustancias de desecho. Pero además, aportan una carga eléctrica negativa a la membrana, necesaria para atraer el oxígeno, indispensable para la respiración celular aeróbica.

La presencia de grasas hidrogenadas en la membrana, altera dicha permeabilidad, se hace más dura y menos fluida, así que la mayoría de los desechos quedan dentro y el oxígeno no puede entrar. Es así como la célula se autointoxica y sufre hipoxia llevando con el tiempo al desarrollo de enfermedades degenerativas y cáncer.—

Utilizando estos ácidos grasos, Budwig, fue capaz de reparar la membrana celular dañada, haciéndola más permeable y permitiendo el paso del oxigeno, y de esta manera devolver a las células cancerosas, la capacidad de realizar un correcto  metabolismo aeróbico y, en consecuencia, convertirlas en células normales.

En el aceite de lino, Budwig, encontró la equilibrada combinación de los ácidos grasos linoleico y linolénico, que le convierten en un gran captador de oxigeno, capacidad que no tienen otros aceites vegetales. En 1952 Budwig reconoció que estos ácidos grasos eran el factor decisivo en la función respiratoria, lo cual constituía la segunda parte de la Ecuación de Warlburg (del que hablamos en ensalada de genios I).

Llegados a este punto, faltaba encontrar la forma en que estos ácidos grasos llegasen hasta las células. Tanto el aceite de lino como el intestino tienen una carga eléctrica negativa, así que este aceite por si solo no puede ser absorbido por el intestino. (Esto explica porque este aceite tomado en ayunas puede producir diarrea).

Así que, Budwig buscaba una sustancia con la que el aceite de lino formase una emulsión hidrosoluble capaz de atravesar la barrera intestinal y llegar a las células. Observó que esta propiedad se conseguía gracias a proteínas ricas aminoácidos azufrados, que aportarían carga positiva a la emulsión y así podría superar el obstáculo. El alimento que reunía estas condiciones era el requesón bajo en grasa.

De esta mezcla nace la famosa Crema Budwig.

Con esta crema, como fundamento de su dieta, trató a más de dos mil personas, con un porcentaje de éxito del 90%, no solo de cáncer sino de todo tipo de enfermedades degenerativas. Quizás parte de ese éxito estaba en que esas personas eran atendidas por ella misma, vivían en su clínica y solo podían comer lo que ella les indicaba. Esta actividad le creó muchos problemas. Tuvo que estudiar medicina para poder abrir legalmente esta clínica. Tuvo que atender continuas demandas judiciales de médicos que la denunciaban por llevarse a enfermos desahuciados a su casa para recibir su tratamiento, abandonando el oficial. Los juicios los ganaba siempre porqué la evidencia hablaba por si sola, se presentaba en el juicio con el enfermo desahuciado, pero ya curado.

Es importante hacer constar que el tratamiento completo de la Dra. Budwig, no se reducía solo a la crema, incluía también otros aspectos, imprescindibles para completar el tratamiento:

  • El principal, es el cambio en los hábitos de vida y especialmente de la dieta. Recomendaba su crema como aporte de ácidos grasos y también era necesario el consumo de frutas y vegetales crudos, de origen orgánico preferentemente, y evitar al máximo tomar alimentos procesados y con aditivos (azúcar, grasas animales, mantequilla, margarina, alcohol, café, tabaco, marisco, latas de conserva, pescado de piscifactoría, embutidos, fritos…) El requesón, es el único derivado lácteo que está permitido en la dieta.
  • Asimismo es imprescindible tomar el sol diariamente  unos 10 min. Budwig pensaba que la energía solar era necesaria  para iniciar el Ciclo de Krebs (sucesión de reacciones químicas que forman parte de la respiración celular aeróbica) decía “si uno tiene suficiente cantidad de ácidos grasos en  el cuerpo se comportará como una antena receptora (de electrones), en cambio si tiene exceso de grasas saturadas no podrá recargarse adecuadamente”. (Muy interesantes son sus reflexiones sobre la absorción de fotones de la energía solar en las plantas y su  permanencia en los alimentos cargándolos electrónicamente).
  • Realizar ejercicio físico adecuado a cada caso, tener un descanso reparador y una actitud mental positiva.

La Dra. Budwig no recibió ningún apoyo y sus descubrimientos fueron despreciados, atacados y silenciados por otro tipo de intereses. Murió en 2003 a los 95 años.

Hoy en día sabemos, gracias a la perseverancia, y convencimiento de la Dra. Johanna Budwig que cuanto más nos acercamos a la forma en que la naturaleza nos provee los alimentos y al mismo tiempo tratamos de evitar los alimentos refinados, procesados, habrá menos toxinas sobrecargando nuestro cuerpo y nuestros órganos tendran más nutrientes, equipándolos para funcionar correctamente y mantener un pH equilibrado, tan necesario para evitar los desequilibrios, y la aparición, por ello, de enfermedades.

Capturando Para To2

La verdadera fortaleza

17 mayo, 2016
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Siempre he pensado que cuando las cosas se cuentan con naturalidad, sin añadir, ni quitar. Si las compartes con el fin de poder ayudar a alguna persona a creer que puede superar o aceptar la dificultad que esté pasando (sea la que sea, una enfermedad como el cáncer, una enfermedad física, una enfermedad mental, un problema familiar…sea lo que sea), pero normalizándola, porque todos tenemos algo que superar, o que afrontar, o que aceptar...y evidentemente, cada uno necesita su tiempo, pero antes o después todos tendremos que hacerlo, que aceptarlo, que afrontarlo, y/o que superarlo (y muchas veces superarlo no es ganar la guerra, es ganar una batalla contra uno mismo).

Cuando lo normalizamos, le desprendemos la parte morbosa (que a mucha gente tanto le gusta), o la parte, de compadecerte (que no entiendo) de la otra persona….pues esas versiones de morbo, victimismo, compadecer…..esas versiones de algo, sea lo que sea, no ayudan (al menos no a mí, y creo que a casi nadie). Por eso, desde el primer momento, me propuse contar los pasos que doy en aceptar, y afrontar un cáncer, como se lo cuento a mis amigas o a mi familia, con naturalidad y un poco de sentido del humor….que dicho de paso..es el mejor de los sentidos!!!.

Yo entiendo, que la palabra cáncer está unida a la palabra sufrimiento y lucha, al igual que otras muchas enfermedades (físicas o mentales), pero también esta unida a esperanza, a fortaleza, a superación, a afrontamiento, a unión, a familia, a amistad…y sé que por desgracia a veces, a pérdida, a muerte (creerme que lo sé), pero no siempre…..hay que perderle miedo al miedo, y sé que no es fácil, porque el miedo es muy poderoso, y si le dejas extenderse a sus anchas….estas perdido en él. Asi que miedo, intento, el justo y necesario, el día de los resultado de las pruebas, el día de las revisiones…..pero en el día a día…..positivismo, alegría de vivir y sentido del humor…..total, los dolores vienen solos (sin que los llames ni na!!!).

Cuando sientes que la vida se interrumpe y a tus puertas llega la adversidad, ¿cómo respondes?. Os lo habéis preguntado alguna vez.

Algunas personas se convierten en víctimas, culpan inmediatamente a “otros” por su tragedia. Algunas personas se cierran, sintiéndose indefensas y abrumadas. Algunas personas se enfadan y hacen daño a todo aquel que está cerca. Otras, sin embargo, buscan dentro de sí mismas y encuentran maneras de manejar la adversidad. En ocasiones, se pasan por diferentes fases, negación, enfado, aceptación…..otras no lo llegan a aceptar nunca.

Pero, cuando aprendemos a manejar la adversidad, se posee la verdadera fortaleza. Personas con una extraordinaria capacidad para sobrevivir a las crisis y a las extremas dificultades. Personas que alcanzan el equilibrio emocional y se adaptan. También crecen espiritualmente a través del reto y con frecuencia logran convertir la adversidad en oportunidad, la experiencia en un don de madurez y sabiduría.

La fortaleza conlleva la capacidad de doblarse sin romperse y la capacidad de, una vez doblado, volver a enderezarse. Las circunstancias nos confrontan, muchas veces, con nuestra impotencia, la fortaleza con nuestro potencial. Como el faro de la foto, que por mucho que le golpeen las olas, sigue ahí, luchando por guiar a los marineros en su llegada a puerto, por cumplir su objetivo, mantenerse firme y guiar a otros….eso es fortaleza, y algunas personas tienen esas potencialidades y virtudes, y las muestran para que les sigamos en ese camino, nos sirven de guía.

Y es aquí donde estan las verdaderas fortalezas, y os aseguro, que no creo que sea una de mis virtudes, y os lo digo con conocimiento de causa. Cuando conoces, estás o coincides con personas que luchan años por superar una enfermedad, o que tienen que aceptar que la suya tiene un fin ya predeterminado y no pueden hacer nada para cambiarlo (aceptarlo y vivir)…..cuando conoces a estas personas, te das cuenta de que no eres tan fuerte. Ellos son el espejo en el que me miro, en el que me he mirado, y en el que me miraré, para intentar superar lo que venga…, porque no sería justo de otra forma, así que cuando algunas personas hablan de verdadera fortaleza, yo pienso en determinadas personas. Fuerte es Alejo (al que han dejado sin voz, pero nunca sin palabras, y sin ganas de bromear), fuerte es Loli (con la que disfrute el domingo de conversaciones profundas y banales, fuerte Loli, muy fuerte y valiente, muy valiente), fuerte es Leo (que afronta con serenidad y con mucha normalidad, una infancia cargada de ingresos, de operaciones, de tratamientos…), fuertes eran Joaquinito, Atilio, Antonio y otros tantos valientes…. (que lucharon hasta que les quedó aliento)….etc..etc. Ellos son fuertes y valientes, los demás seguimos su camino y vamos detrás de ellos, recogiendo los frutos de sus fortalezas, y dándole las gracias por enseñarnos tanto.

Y…en mi caso, intento ser justa con las circunstancias, y ellas, pese a ser un cáncer, han sido buenas. Con lo que, sólo tengo que agradecer y aceptar con serenidad, las consecuencias de una operación (que ha ido bien), una temporada de Kao físico (debido a un hipotiroidismo total ), un tratamiento en el caso de la radioterapia con yodo radiactivo (que es especifica para el cáncer de tiroides), que se encarga de quemar los restos de células tiroideas que queden y que va bien, y de todo (efectos secundarios, etc) lo que peor llevo es el aislamiento (o retiro espiritual, como me gusta llamarlo) de 8-10 días, sin tener contacto con mis peques y familia, por la posibilidad de radiación, pues éstas pastillas son radioactivas y como dice el especialista, el riesgo es como si metieras a un niño o embarazada, sin protección a hacerle una radiografía contigo. Por eso, durante unos días, permanezco aislada o retirada de la vida moderna, y me paseo sólo por el hospital a medir mi nivel de radiación, a ver como va todo por ahí dentro, a hacer alguna que otra prueba más……y con muchos líquidos y algunos cuidados, en unos 8-10 días lo habré eliminado de mi organismo y podré volver a la normalidad-anormal de vida que tengo.

Mi ultimo paso será tomar la tiroxina, que será la pastilla-hormona tiroidea sustitutiva que me acompañará, de por vida, y con la que estoy hablando para hacernos amigas….pues, ya que tenemos que estar siempre juntas, al menos que nos llevemos bien, y no nos causemos problemas……y que gracias a ella, dejaré de estar en un estado de hipotiroidismo total inducido (o catatonia física total, un trapico tirao !!), y volveré a ser una medio personica con fuerzas físicas suficientes para restablecer algunos hábitos que he tenido que dejar de forma temporal (trabajar, salir a la montaña, caminar, estar todo el día por ahí de pendoneo con mis amigas, salir con mis chiquitas de viaje, viajar en caravana, salir con mi chico a cenar, etc, etc). Pero para ésto, aún queda un poco, y aunque todo va a ir bien, todo va a salir bien…..hay que ir paso por paso….ahora estamos en proceso de radiación con yodo, luego a por el siguiente……cada día va quedando un poco menos.

Antonio Machado escribió «Virtud es fortaleza, ser bueno es ser valiente; escudo, espada y maza llevar bajo la frente; porque el valor honrado de todas armas viste: no sólo para, hiere, y más que aguarda, embiste».

 

 

 

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